¿Cuál fue el papel de Jesús como “precursor”?
(Hebreos 5:11 – 6:20; 10:26-29) Blog Feb. 6-12, 2022
Preparado por Ricardo Marín – Pregonero de Justicia PO Box 700, Fallbrook, CA 92088-0700 USA
REPASO: En Hebreos, Pablo presenta a Jesús como uno igual al Padre en gloria, sustancia y poder, quien por sí mismo expió nuestros pecados y ascendió al cielo para comenzar allí un ministerio sacerdotal. Su ministerio es superior al de Aarón porque como “heredero de todas las cosas” Dios lo escogió para ser nuestro profeta, sacerdote y rey. Esto requería que Jesús fuera divino (Heb. 1), humano (Heb. 2) y un fiel mensajero (“apóstol” Heb. 3:1-6). Además de convertirse en sumo sacerdote según el orden de Melquisedec, también como fiador del pacto llegó a ser el sacrificio y la ofrenda que los sacerdotes deben ofrecer a Dios en favor de sus hermanos pecadores. Solo si miramos continuamente a Jesús con fe, su sacrificio y ministerio serán efectivos para nosotros. De lo contrario, nuestro corazón se endurecerá y nos hará perder el reposo eterno de Dios.
“Tardos para oír”
1. ¿Por qué Pablo les dijo a sus lectores que eran “tardos para oír”? Pablo, como Pedro, creía que todo creyente debía estar listo para enseñar a otros, por lo que era necesario prestar mucha atención a las cosas profundas que estaba tratando de enseñar acerca de Jesús como sacerdote según el orden de Melquisedec (Heb. 5:11-12; Deut. 6:7; Juan 16:12; Col. 3:16; 1 Ped. 3:15).
2. ¿Qué características se manifestarán en aquellos que estén listos para enseñar? Los maduros serán hábiles en la Palabra y tendrán discernimiento de lo que es bueno o malo (Heb. 5:13-14; 2 Tim. 2:15; Apoc. 3:18).
3. ¿Qué objetivo tiene Pablo para sus lectores? Pablo desea que sus lectores avancen hacia la perfección (Heb. 6:1).
4. ¿Quiénes son los que “se han arrepentido de obras muertas, han puesto su fe en Dios y han sido bautizados”? Los que se han arrepentido de las obras muertas y han puesto su fe en Dios son verdaderos creyentes (Heb. 6:1-2; Mar. 1:15; 16:16).
5. ¿Quiénes son los que son “iluminados, gustaron del don celestial y recibieron el Espíritu Santo”? Aquellos que son iluminados, probaron el don celestial y recibieron el Espíritu Santo son verdaderos creyentes (Heb. 6:4-5; Rom. 6:23; 8:9).
6. ¿Qué dice Pablo que es imposible que hagan los verdaderos creyentes si se apartan de la fe en Jesús? Pablo dice que es imposible renovar de nuevo al arrepentimiento a los verdaderos creyentes si se apartan de la fe en Jesús (Heb. 6:4-8).
7. ¿Cómo expresó Pablo anteriormente en Hebreos este mismo pensamiento acerca de la posibilidad de perder la salvación después de haber sido justificado? Pablo advirtió en cuanto a “deslizar”, de “apartarse del Dios vivo” a través del endurecimiento del corazón, de no entrar en el reposo de Dios, y de caer “en el mismo ejemplo de incredulidad” que Israel en el desierto (Heb. 2:1; 3:12; 4:1, 11).
8. ¿Dónde da Pablo la misma advertencia más adelante en Hebreos? En Hebreos 10, Pablo vuelve a advertir a los creyentes que no “pequen voluntariamente” como el hombre que despreció la ley de Moisés y recogió leña en Sábado porque entonces “ya no queda más sacrificio por los pecados” (Heb. 10:26-31; Núm. 15:30-36).
“Cosas mejores”
9. ¿Qué contraste hace Pablo con los que se apartan de Cristo? Pablo anima a sus lectores diciendo que está persuadido de cosas mejores de ellos porque están demostrando activamente su fe al ministrar a sus hermanos en la fe (Heb. 6:9-11).
10. ¿Qué dos cosas dice Pablo que resultarán en heredar las promesas de Dios? Pablo dice que a través de la fe y la paciencia heredaremos la promesa de Dios de la vida eterna (Heb. 6:12-15; 3:6; Mat. 24:13; Apoc. 14:12).
11. ¿Qué dos cosas inmutables deberían darnos fortísimo consuelo mientras buscamos la salvación futura? La promesa de Dios y el juramento de Dios deberían darnos un fuerte consuelo con respecto a nuestra salvación futura porque Dios no puede mentir (Heb. 6:16-18; Gen. 22:16-18).
12. ¿Dónde se cumplieron las promesas de Dios a Abrahán y David? Las promesas de Dios a Abraham y David se cumplieron en su Descendente mutuo, Jesucristo, por quien todas las naciones son bendecidas y heredó el trono eterno de David (Luc. 1:31-33; Gál. 3:13-16).
“La esperanza puesta delante de nosotros”
13. ¿Qué es “la esperanza puesta delante de nosotros”? La “esperanza puesta delante de nosotros” es la esperanza de ser perfeccionados a través del ministerio de Jesús en el Lugar Santísimo del santuario celestial (Heb. 6:18-20).
14. ¿Qué incluye el ministerio de Jesús en el Lugar Santísimo? En su ministerio en el Lugar Santísimo, Jesús primero examina el registro de vida de las personas en busca de evidencia de que continuaron creyendo en él para su salvación. Luego borra el registro pecaminoso de aquellos que pasan este escrutinio y coloca sobre ellos el sello del Dios viviente y derrama su Espíritu en la Lluvia Tardía (Heb. 4:12-13; Hech. 3:19; Rom. 14:10-12; 2 Cor. 5:10; Apoc. 7:2).
15. ¿Cuál fue el papel de Jesús como “precursor”? Como “precursor”, Jesús desempeñó el papel de Moisés al dedicar el santuario y todos sus compartimentos anclando nuestra esperanza en su ministerio en el Lugar Santísimo “dentro del velo” (Heb. 3:1-6; 6:19-20; 9:18-21; 10:19-22).
16. Si el ministerio de Jesús como nuestro sumo sacerdote tiene dos fases (Lugar Santo y Lugar Santísimo), ¿cómo entendemos Hebreos 6:19-20? Como precursor, Jesús entró en el Lugar Santísimo del santuario celestial para dedicarlo como nuestro Nuevo Moisés, el profeta. Habiendo hecho esto, él, como nuestro Nuevo Aarón (sumo sacerdote), comenzó su ministerio de perdón de los pecados en el Lugar Santo del santuario celestial. Su ministerio final, del Día de la Expiación, de borrar los pecados seguiría en la hora del juicio de Dios y cerraría la segunda fase de su ministerio sumo sacerdotal (Heb. 6:19-20; 9:1-10, 18-24; Éx. 24:6-8; Apoc. 14:7).