Volumen 9. Number 2
Introducción editorial:

 

 

Día del juicio - 2011

 

Cartas

El juicio de Dios

¿Cuándo ocurrirá el rapto?

¿Regresará Cristo el 21 de Octubre de 2011?

Cómo ayudar a los oyentes de Family Radio

Júzgame, Oh Dios

 

Introducción editorial:

Día del juicio - 2011

 

 

Harold Camping de Family Stations, Incorporated, predijo que el día del juicio final de Dios vendría el 21 de Mayo de 2011. Esto no era una moda pasajera, sino más bien el resultado de años de estudio bíblico personal. Con mucha convicción emitió esta idea por las ondas radiales y apoyó la distribución masiva de literatura y grandes carteles anunciando el fin de este mundo tal como lo conocemos.

Previó un gran terremoto que comenzaría en el Pacífico sur y rodearía el mundo mientras el pueblo de Dios sería arrebatado de la tierra y llevado para estar con Cristo en el cielo. El 21 de Mayo llegó y pasó sin ningún cambio visible. De regreso a su micrófono, el Señor Camping concluyó que el día del juicio en verdad había llegado pero que él se había equivocado en cuanto a su naturaleza. Llegó ahora a la conclusión de que debía ser espiritual y que el próximo período profético de cinco meses (que termina el 21 de Octubre de 2011) nos llevará hacia el fin del mundo.

El Sr. Camping llega a estas conclusiones después de haber hecho una predicción similar en 1994 (a la que ahora se refiere como el final de la era de la iglesia y el comienzo de la tribulación). Utiliza un método de interpretación de la Biblia conocido como el método alegórico. Esta manera de entender las Escrituras era popular entre los líderes de la iglesia en Alejandría durante los primeros siglos de la era cristiana. Este interpreta como alegorías las historias de la Biblia, haciendo posible enseñar una variedad de ideas contradictorias a partir de un solo pasaje. Al usar este método no es difícil llegar a conclusiones que varían ampliamente de aquellas en las que las personas dan prioridad a las palabras y el contexto de un pasaje. A este último enfoque se le llama el método histórico-gramatical. En él, el contexto histórico y la gramática tienen prioridad sobre cualquier significado alegórico.

Mientras que el Sr. Camping tiene muchos seguidores que están de acuerdo con sus conclusiones muy pocos o ninguno de ellos puede explicar la cronología que lleva al 21 de Mayo y al 21 de Octubre de 2011. De hecho, cuando a principios de 2011 se le pidió en su programa del Foro Abierto que explicara brevemente cómo llegó a estas fechas, el propio Camping farfulló sobre sus años de estudio y la naturaleza compleja de los cálculos, pero no dio método abarcante, ni breve, ni detallado de cómo llegar a sus conclusiones.

No es de extrañar entonces que muchos evangélicos estén muy poco impresionados por su grito de advertencia y abiertamente disgustados por su llamado a que todos los verdaderos creyentes abandonen a sus respectivas iglesias organizadas.

En esta edición el editor de Pregonero de Justicia examina lo que significa “juicio,” cuándo ocurrirá el rapto de la iglesia, y por qué el mundo no se acabará en el 2011.

Escudriñemos juntos las Escrituras, RAM

 

El juiciode Dios

 

En la Biblia la palabra “juicio” se refiere principalmente a un examen o tribunal ante un juez: Después de la conclusión de toda vida humana viene un juicio que determina el destino. Considere con nosotros lo que significa “juicio,” que ahora es el día del juicio de Dios y que esto es algo bueno para los que creen en Jesús. Como Juez de toda la tierra, Dios hará lo justo.

En Génesis 18, Abraham estaba preocupado por su sobrino Lot y su familia. El Señor acababa de decir al patriarca que estaba en camino para ver si los informes que le habían llegado acerca de Sodoma eran ciertos. Conociendo la maldad de la ciudad de Lot, Abraham comenzó a interceder para con Dios: “¿Destruirás también al justo con el impío? ...El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” le preguntó. Gén. 18:23-25.

Si tenemos un intercesor cuando nuestro nombre aparezca en el juicio y nuestro caso es bueno, entonces podemos orar con David: “Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa.” Sal. 43:1.

 

 

Juicio significa examinación

 

En la mayoría de círculos evangélicos hoy en día la palabra “juicio” ha llegado a significar “castigo” en lugar de “examinación.” La Biblia usa esta palabra en ambos sentidos. Pero sobre todo la palabra se usa para referirse a un examen o un juicio ante un juez:

“No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al grande oiréis, no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré.” Deut. 1:17.

“Si hubiera pleito entre algunos, y acudieren al tribunal para que los jueces los juzguen, éstos absolverán al justo, y condenarán al culpable.” Deut. 25:1.

“Y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Betel, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio.” Jueces 4:5.

“Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él.” Isa. 30:18.

“Nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis. Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asímismo padecéis:” 2 Tes. 1:4-5.

“No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.” Juan 7:24.

Cuando en la Biblia la palabra “juicio” se refiere al castigo, por lo general incluye la palabra “ejecutar.” Esto demuestra que un examen y una decisión se han hecho y el resultado de ese juicio es entonces ejecutado.

“Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.” Ex. 12:12.

“Y cualquiera que no cumpliere la ley de tu Dios, y la ley del rey, sea juzgado prontamente, sea a muerte, a destierro, a pena de multa, o prisión.” Esdras 7:26.

“Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.” 2 Ped. 2:9.

Así que hay fases del juicio. Antes de tomar una decisión, debe haber un examen de las pruebas. Antes de examinar la evidencia es necesario reunirla. Cuando la evidencia se presenta ante el juez, éste la examina y toma una decisión. Esta decisión es seguida por la sentencia y la ejecución de dicha sentencia.

El libro de Daniel incluye todos estos elementos en su descripción de un juicio celestial en el capítulo 7. Se colocan tronos; el Anciano de Días entra en la sala del tribunal; sus asistentes están presentes; el Juez entra; el testimonio grabado se presenta; se toma una decisión; y el resultado es que a Jesús y a su pueblo se les dan dominio y un reino (Dan. 7:9-14, 26, 27).

 

 

El juicio decide el destino

 

En nuestro tratado popular llamado “Cuatro grandes certezas” se muestra a partir de Hebreos 9:27- 28 que después de la conclusión de cada vida humana hay un juicio. Este juicio no es una auto-evaluación, ni es la decisión de otros seres humanos. Más bien es el examen de Dios del registro de la vida de una persona, una revisión final. Hebreos 9:27 dice, “está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.” La New English Bible se refiere a este juicio con estas palabras: “Sin duda, es justo que Dios saque saldo de la cuenta...” 2 Tes. 1:5.

En 2 Corintios Pablo lo expresó de esta manera:

“Por tanto procuramos también, o ausentes [muertos] o presentes [vivos], serle agradables. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.” 2 Cor. 5:9-10.

Contrario a la opinión popular, este juicio incluye más que asignar recompensas por las buenas obras. También incluye la posibilidad de que Dios diga: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo,” o “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.” Mat. 25:34, 41. “Dar a Dios cuenta de sí” quiere decir que nuestro caso viene ante nuestro Creador para recibir su veredicto final sobre nuestra vida. Esta comparecencia no es solamente para decidir nuestra posición en el reino de Dios sino que también decide si vamos a estar en el reino eterno de Dios o no.

El pasaje en 2 Corintios habla claramente de la aceptación divina – si vamos a estar con Dios por la eternidad o no. Dice que “procuramos... serle agradables.” Esto se refiere a nuestras personas, no sólo a nuestros actos. De acuerdo con la decisión de Cristo el resultado Pregonero de Justica 10

para nosotros puede ser “bueno o malo.” Pablo enfatiza el mismo concepto en Romanos. Allí también muestra que esta consideración es en cuanto a nosotros, y no sólo en cuanto a nuestros hechos: “Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo... De manera que cada uno de nosotros dará cuenta de sí mismo a Dios.” Rom. 14:13-14 (énfasis nuestro). Tenga en cuenta también cómo Jesús coloca nuestra justificación (aceptación) o condenación (rechazo) final en este juicio:

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.” Mat. 12: 36-37.

 

 

2011 es el Día del Juicio

 

Si bien es cierto que el juicio viene al final de la vida, habrá una generación que nunca experimentará la muerte. Su destino será determinado cuando todavía esté viva. Mientras que la crisis final se desarrolla alrededor de nosotros sabemos que la hora del juicio de Dios ha llegado. Comienza con “la casa de Dios” y no se completa hasta que da la oportunidad de vindicación ante el trono de Dios a todos los que alguna vez han tomado el nombre de Cristo (Apoc. 14:6-7; 1 Ped. 4:17). Cuando Cristo venga su recompensa está con



él porque ya ha sido dado el decreto: “El que es justo, practique la justicia todavía.” Apoc. 22:11-12. Estamos viviendo en el día del juicio de Dios.

 

 

Nuestro juez es también nuestro abogado

 

En la economía de Israel, el juez también era el abogado. Era su deber, que en lo posible, obtuviera un veredicto positivo para la persona cuyo caso estaba siendo considerado. A diferencia de nuestro sistema judicial, el abogado defensor era el propio juez. El pueblo de Dios entendía que sus jueces no sólo tenían el deber de decidir su caso, sino también el de abogar por ellos – de defenderles. En un intento por corregir a sus hijos, Elí, el sacerdote les dijo: “Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán, mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él?” 1 Sam. 2:25. Cuando era perseguido en el desierto, David dijo a Saúl: “Juzgue Jehová entre tú y yo, y véngueme de ti Jehová... Jehová, pues, será juez, y él juzgará entre tú y yo. Él vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano.”1 Sam. 24:12-15. En el Salmo 7:10-11 escribió: “Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón. Dios es juez justo,” y en el Salmo 43 David declaró: “Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa.” Sal. 43:1. El sabio Salomón escribió: “Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso.” Prov. 31:9. Nuestro juez es también nuestro abogado.

 

 

El juicio es algo bueno

 

Todo el libro de Jueces registra los actos de los poderosos hombres de Dios que rescataron a su pueblo cuando éste clamó pidiendo ayuda.


Estos “salvadores” de la nación se llamaban jueces porque juzgaban con justicia y actuaban en defensa del pueblo de Dios.

Jesús contó la historia de un juez injusto que no atendía a la justa solicitud de una viuda pobre:

“Había... en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre: Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia.” Lucas 18:2-8.Pregonero de Justica 12

La viuda tenía un adversario que buscaba hacerle daño. También los Cristianos tienen un adversario que quiere privarles de su herencia. Satanás es nuestro gran adversario. Él es el “acusador de nuestros hermanos,” que los acusa “delante de nuestro Dios día y noche” (Apoc. 12:10). Nuestra única esperanza está en la misericordia de Dios. Al igual que la viuda llegamos a nuestro Juez suplicando en oración. Pero a diferencia del juez injusto, nuestro Juez es “misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad.” Ex. 34:6. ¡Dios hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche!

Cuando se le mostró a Zacarías la escena del juicio de Dios, éste vio al Señor hablando en defensa del pueblo de Dios que se encontraba en dificultades. “Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda, ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?” Zac. 3:2.

Reconocemos que somos pecadores ante un juez justo. No podemos rechazar las acusaciones que Satanás hace contra nosotros. Nuestra única esperanza está en nuestro Abogado divino. Jesús presenta su vida perfecta y su sangre expiatoria en favor nuestro y se da la orden: “Quitadle esas vestiduras viles.” Zac. 3:4. Son borrados nuestros pecados y estamos eternamente vestidos con la justicia de Cristo.

En el juicio, Dios vindica a los justos y condena a los impíos. La vindicación final de su pueblo es acompañada por la condenación de aquellos que no son su pueblo. El dominio de Satanás le será Vol. 9, Núm. 2 13

quitado y devuelto al pueblo de Dios (Dan. 7:26-27). Cuando el Señor pasó delante de Moisés, él se describió a sí mismo como uno “que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado.” Ex. 34:7. En 2 Crónicas 6:23 Salomón oró: “Tú oirás desde los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la p aga al impío, y haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo al darle conforme a su justicia,” y al final de su vida escribió: “Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace.” Ecl. 3:17.

En los Salmos, David repetidamente pide a Dios que lo juzgue. “Júzgame, oh Jehová,” era su petición (Sal. 7:8; 26:1; 35:24; 43:1; 53:1). Al igual que la viuda estaba pidiendo a Dios que examine su caso y emitiera una decisión en su favor. ¿No debe ser también nuestra petición en el 2011: “Júzgame, oh Dios?  

 

 

 

¿Cuándo ocurrirá el rapto?

 

 

La doctrina del rapto de la iglesia viene de 1 Tesalonicenses 4:13-18 donde Pablo escribe: “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” La expresión “seremos arrebatados” se refiere al pueblo de Dios que es levantado de la tierra para encontrar a Cristo en el aire, para nunca más separarse. En la traducción Latina Vulgata de la Biblia la frase se traduce con la palabra rapturo y es de esta palabra que el término popular “rapto” se deriva.

En el pasaje anterior Pablo se preocupa de que los creyentes no se entristezcan como los no creyentes cuando muere (duerme) un ser querido. Él quiere enfatizar que si creemos que Cristo murió y resucitó, entonces también debemos creer que los que murieron creyendo en Jesús serán resucitados a la vida. La New English Bible dice: “...aquellos que murieron como cristianos, Dios los va a vivificar con Jesús.” 1 Tes. 4:14. De una manera similar a la resurrección y ascensión de Cristo ellos van a salir de sus tumbas y ascender al cielo. Jesús le dijo a Marta que en él la primera muerte no era el fin definitivo: “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” Juan 11:25.

Si enfatizamos las palabras “traerá Dios con Jesús,” como generalmente se traduce en el versículo 14, entonces debemos preguntarnos: “¿Cómo es que estando muertos vienen con Jesús?” La traducción Phillips dice: “Dios tan seguramente traerá con Jesús todos los que están ‘durmiendo’ en él.” 1 Tes. 4:14. Recuerde que al morir una persona su espíritu “vuelva a Dios que lo dio” (Ecl. 12:7). El registro de todo lo que una persona era en vida es llevado de nuevo a la tierra en Cristo, su Representante. La identidad personal, el carácter, de los muertos son preservados en el cielo. (Es algo así como que Cristo trae un software de computadora que contiene todas las características  físicas, mentales y morales de una persona registradas para un reinicio futuro – una especie de registro de ADN celestial con que re-crear los que han muerto) “Viene la hora... cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que oyeren vivirán.” Juan 5:25. Jesús llamará a los muertos, dándoles el aliento de vida y volverán a vivir. Como el grano de maíz plantado en el campo que primero muere, para volver a nacer, así los que mueren en Cristo serán recreados de acuerdo con el patrón preservado en el cielo que Cristo trae con él. Recreados como seres resucitados y glorificados se levantarán para encontrarse con Cristo en el aire.

Después que los muertos en Cristo sean resucitados entonces los que vivimos hasta verle viniendo en las nubes (Mat. 24:30-31), seremos arrebatados juntamente con ellos para encontrarlo en el aire – este es el rapto de la iglesia. Nosotros, junto con los santos de todos los siglos, nos encontramos con Jesús en el aire “y así estaremos siempre con el Señor.” Estas son verdades que debemos usar para consolarnos unos a otros cuando muere un ser querido. Y Hebreos 11:40 deja claro que los creyentes que han muerto en el pasado no alcanzarán la perfección aparte de quienes quedamos vivos en la tierra. En otras palabras, es en el día del rapto que tanto los santos vivos como los santos muertos son hechos perfectos y se juntan con Cristo en el aire.

 

 

¿Es secreto el rapto?

 

Muchos creen que esta bendita esperanza, esta bella reunión, se efectúa unos años antes de la segunda venida de Cristo – un arrebatamiento secreto, silencioso, del pueblo de Dios, mientras el resto de la humanidad sigue su vida normal. A continuación algunas declaraciones representativas:

“El Rapto de la Iglesia será el evento más sorprendente que ocurra en toda la historia humana. Millones van a desaparecer en “un abrir y cerrar de ojos.” Una gran confusión y desconcierto ocuparán las mentes de los que queden. Se darán muchas explicaciones para la desaparición de los que ya no se hallen. Mientras tanto la Iglesia ha sido “arrebatada” en el aire a comparecer ante el Señor en el “tribunal de Cristo” (2 Cor. 5:10). Este será un juicio de recompensas basado en las obras del creyente. Será un tiempo de gran gozo para muchos al escuchar del Salvador las palabras: “Bien hecho, buen siervo y fiel” (Mateo 25: [21] 41). Para algunos será un momento de vergüenza y pesadumbre (1 Juan 2:28)...

“En el Rapto el Señor descenderá en cuerpo en el aire por sus santos, tanto para los muertos como para los vivos (1 Tes. 4:16-17). Esto ocurrirá siete años antes de la Revelación, la segunda etapa de su venida. En la primera etapa, en el Rapto, el Señor viene por Su Iglesia, mientras que al final del periodo de la tribulación vuelve con Su Iglesia. En este evento “todo ojo le verá,” mientras que en el Rapto vendrá “como ladrón”, y sólo los creyentes lo verán (1 Juan 3:1-3).” http://www.prophecyforum.com/revelation/rapture.   

De importancia primordial para todos los conceptos sobre el rapto es la profecía de Daniel de las “setenta semanas” (Dan. 9:24-27). La idea de “siete años” viene del pensamiento de que la última semana, o siete años, fue aislado del resto de la profecía. Como señalamos en nuestra edición titulada “El Príncipe del pacto” (Vol. 7 #4) es esta porción de la Escritura la que determina enteramente el entendimiento que uno tenga en cuanto a los acontecimientos de los últimos días. Si Jesús, como el Príncipe prometido del Pacto, hizo expiación por el pecado y trajo la justicia perdurable, entonces las setenta semanas de Daniel terminaron en el primer siglo. Pero si el pacto queda incompleto o sólo parcialmente completado entonces pueden abundar las conjeturas.

Creemos que la Escritura es clara que en su vida, muerte, resurrección y ascensión Jesús cumplió todas los requerimientos hechos al pueblo de Dios en Daniel 9:24. Si esto es así entonces las “setenta semanas” de Daniel terminaron antes de la destrucción de Jerusalén en el año 70 y el Israel de Dios (como señalamos en la edición anterior) incluye todo verdadero creyente por quien Cristo hizo la expiación en la cruz.



Robert L. Kramer ha manifestado claramente nuestro entendimiento de Daniel 9:27 en estas palabras:

“Daniel 9:24-27 (las 70 semanas) se cumplió en la primera venida de Jesús y en AD 67-70 con la destrucción de Jerusalén... Dios dijo que el versículo 24 se cumpliría en 70 semanas. El cumplimiento ocurriría dentro de los 490 años desde un punto de partida indicado. ¿Por qué no he de creer que Dios dijo y quiso decir 490 años en lugar de un número indeterminado y desconocido de años?

“En ninguna parte del texto se menciona o sugiere que haya un espacio o interrupción de la cuenta dentro del período de 490 años.

“Por lo tanto, siendo que el punto de partida de la cuenta es “la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén” (Dan. 9:25), que fue emitida en forma completa por Artajerjes (Esdras 6:14 y 7:11sig.) en torno a 459-458 AC, la semana 69, o año 483, nos lleva al año del bautismo de Jesús, que fue su introducción a Israel como su Mesías.

“Durante la semana 70, que obviamente sigue a la 69, él hizo un nuevo pacto con Israel. La semana de siete años abarcó 3 ½ años de su ministerio en-la-carne; y luego a la mitad de la semana de siete años se quitaría la vida al Mesías; y después siguieron los 3 ½ años de su ministerio en-el-Espíritu cuando trabajaba con y por medio de sus apóstoles que fueron exclusivamente a los Judíos para ofrecerles el nuevo pacto (Mar. 16:20).” Second Thoughts, Número 99, pág. 2.

 

 


No hay ninguna justificación para separar a la semana 70 de Daniel (siete días o años). La “teoría de una brecha” no tiene fundamento en las Escrituras. Mirar hacia el futuro para ver “el Príncipe que ha de venir” es pasar por alto los logros del evento de Cristo. Jesús es el Príncipe del pacto. Los que están mirando hacia el futuro para la confirmación del pacto (Dan. 9:27) no entienden la propuesta de Cristo en el Nuevo Pacto. Al buscar que el anticristo sea “el príncipe que ha de venir,” proclaman su incredulidad en la obra terminada de Cristo.



Así toda esta búsqueda de una Segunda Venida en dos etapas no tiene ningún fundamento Bíblico. Note lo que admite la siguiente cita:

 

“Pregunta: ‘¿Cuál es la diferencia entre el Rapto y la Segunda Venida?’

Respuesta: El rapto y la segunda venida de Cristo a menudo se confunden. A veces es difícil determinar si un versículo de las Escrituras se refiere al rapto o la segunda venida. Sin embargo, en el estudio de los últimos tiempos en la profecía Bíblica es muy importante diferenciar entre los dos...” http://www.gotquestions.org/difference-Rapture-Second- Coming.html

La razón por la cual “es difícil determinar si un versículo de las Escrituras se refiere al rapto o la segunda venida” es porque son el mismo evento. No es necesario determinar una distinción. Cristo viene en una nube de ángeles y con un toque de trompeta y con un grito llama a los dormidos en él a salir de sus tumbas. Este no es un evento silencioso y secreto. Será visible a todos los que vivan en la tierra en ese momento. No podemos estar de acuerdo con el sitio web que acabamos de citar, cuando añade: “El rapto será secreto e instantáneo (1 Corintios 15:50-54). La segunda venida será visible a todos (Apocalipsis 1:7, Mateo 24:29-30).”

Sin embargo, estamos de acuerdo que una separación entre los justos y los impíos se lleva a cabo antes de la Segunda Venida de Cristo. Aquella separación es espiritual y legal, y no física y moral. En nuestro artículo titulado “Acuerdo escatológico pre-milenial” (Vol. 7 #4) hemos demostrado que nuestro comparecer ante el tribunal de Cristo toma lugar en el cielo, mientras que todavía estamos viviendo en la tierra. Son registros celestiales que se examinan en ese momento (Dan. 7:9-10) y Jesús dijo: “que toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”

Cuando Cristo venga el decreto de “justo” o “injusto” ya se ha emitido y viene con su recompensa para dar a cada uno según sea su obra (Apoc. 22:11-12).

El método que emplea Dios al tratar con la humanidad estaba escrito sobre lo encalado del palacio de Belsasar: “Mene, mene, Tekel, Uparsin [Numerar, numerar; Sopesar; Dividir].” Dan. 5:25. Los santos y los vigilantes a diario graban nuestras actitudes, pensamientos, palabras y acciones (numerar, numerar). Vendrá un día de Sopesar y entonces Dios dividirá a cada persona según sea su obra (2 Cor. 5:10). El Día de Sopesar viene antes del Día de Recompensas, y el Día de Recompensas viene cuando Cristo regrese.

Llegamos a la conclusión de que el rapto de la iglesia ocurre en la Segunda Venida de Cristo y está precedida por la contabilidad final de Dios en el cielo. Cuando Cristo venga su galardón viene con él. Cada caso ya ha sido decidido. En su venida todo su pueblo será raptado. No habrá entonces segunda oportunidad para la salvación. Ese día está muy cerca, pues casi todas las señales que han de preceder a aquella venida se han cumplido.

“No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.”1 Cor. 15:51-52.

 

 

¿Regresará Cristo
el 21 de Octubre de 2011?

 

Jesucristo NO regresará en busca de sus santos el 21 de Octubre de 2011. NO será el fin del mundo. Satanás puede imitar una Segunda Venida. Incluso puede llevar a algunas personas a otra parte del planeta, pero el fin no ha llegado todavía.

Una vez más citamos al autor Robert L. Kramer ya que expresa muy brevemente la enseñanza Bíblica con respecto a la segunda venida de Cristo:

“Su regreso será como un ladrón para el mundo incrédulo, vendrá sobre ellos inesperadamente (1 Tes. 5:2-3), pero no para los creyentes Cristianos que han sido alertados y estarán esperando su regreso por medio de las señales y los eventos descritos... (1 Tes. 5:1, 4-8 [Mat. 24:1-28]).

“Es la enseñanza clara y persistente de la Biblia que cuando Jesús regrese será visto por el mundo, así como por la iglesia. Mateo 24:30 y Apocalipsis 1:7 coinciden en afirmar que “todo ojo” le verá venir a través de las nubes...” Second Thoughts, Número 101, pág. 3.

 

 

¿Una venida de-cualquier-momento?

 

Mientras muchos escritores de la Biblia hablan de la cercanía de la Segunda Venida de Cristo, ellos también dan señales que han de preceder ese día impresionante. Las señales indican a los creyentes dónde se encuentran en el curso de los acontecimientos predichos en la profecía Bíblica.

Pablo entendió que los últimos días se encontraban en un tiempo por delante y que él iba a morir primero. Le dijo a Timoteo que en los postreros días vendrían tiempos peligrosos. Y al ver su propia muerte inminente, escribió: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día.” 2 Tim. 4:7-8.

Todo verdadero Cristiano desea el pronto regreso de su Señor pero también tiene que reconocer que ciertas cosas deben suceder antes de ese día.

Muchos creyentes han muerto en la fe sin haber recibido la promesa. ¿Seremos la generación que realice el cumplimiento de las palabras de Cristo: “Vendré otra vez y os tomaré a mí mismo”?

Algunos sugieren que el “rapto de la iglesia” es el aspecto desconocido, de-cualquier-momento del regreso de Cristo, mientras que su venida visible siete años más tarde tiene señales que lo preceden. ¡Rechazamos esa perspectiva! ¿Será que todas las señales de la Segunda Venida de Cristo en la Biblia se cumplen en los últimos siete años antes de su venida? ¡Por supuesto que no! Daniel describe los grandes imperios del mundo que iban a subir y caer antes de que Dios establezca su reino eterno. Jesús mismo advirtió que falsos cristos, guerras, pestes, hambres, y terremotos serían sólo el comienzo de las señales de su venida (Mat. 24:5-8). Pablo dijo que vendría una “apostasía” primero (2 Tes. 2:3) y Pedro añade que se levantarían hombres que negarían la creación y el diluvio de Noé (2 Ped. 3:3-7). Juan el revelador describe siete fases de la historia de la iglesia que habían de preceder a la Segunda Venida (Apoc. 2 y 3). Estas cosas no sucedieron todas en el primer siglo de la era cristiana. Pero al llegar nuestros días todas se han cumplido. ¡Estamos más cerca de la Segunda Venida que los primeros discípulos de Cristo!

 

Deteniendo el reloj

 

Dios tiene un número – el número de los que se salvarán de esta tierra. Cuando ese número se complete, el fin vendrá y no tardará. Es un número que sólo él conoce porque fue él el que lo eligió “en Cristo” antes de la fundación del mundo. Es el número de los que serán eternamente salvos cuando la última decisión de Dios sobre la humanidad sea hecha.

Zacarías se refiere a este número como la “tercera parte” que corresponde a Dios.

“Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella. Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro: Él invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios.” Zac.13:8-9.

Juan, el revelador, en respuesta al clamor de justicia procedente de los santos mártires, registra la respuesta celestial: “...se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos.” Apoc. 6:11.

Dios está esperando por su número. Él no quiere “que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” 2 Ped. 3:9. Cuando ese número esté formado Cristo terminará su obra de Abogado/Juez. Su novia estará completa y él vendrá a llevarla a la casa de su Padre.

 

 

Día de bodas de Cristo

 

La iglesia ha esperado durante mucho tiempo el día en que se casará con Cristo, el Cordero de Dios. Ahora ella está comprometida, esperando con ansiedad el día de su boda. Jesús dijo: “El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo.” Mat. 22:2. Después de reiteradas llamadas a los convidados tuvo que enviar a sus siervos a los caminos, donde se reunieron “malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.”

Antes de que el matrimonio pueda ser finalizado el rey debe inspeccionar los invitados. En este examen todos los que no tienen puestos el manto de la justicia de Cristo serán arrojados a las tinieblas de afuera. Los que quedan conforman el reino eterno de Dios, la esposa de Cristo (Heb. 12:26-28; Mat. 22:2-14).

Al igual que el hombre noble en Lucas 19, Jesús “se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.” En el país lejano Jesús obtiene el certificado de matrimonio para casarse con su novia – el título de propiedad de su reino. Jesús relató esta parábola porque muchos de su época “pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.” Luc. 19:11.

Justo antes de que el novio ascendiera al cielo, sus discípulos le preguntaron: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad.”Hech. 1:6-7.

El novio tarda mucho en llegar. Mientras que el novio tarda, las vírgenes que le esperan se duermen. Es a la medianoche de esta tierra que se escucha el clamor: “¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!” Viene el novio y aquellos que estén preparados entran con él a las bodas y se cierra la puerta. “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.” Mat. 25:5-13.

Aunque no sabemos el día ni la hora del regreso de nuestro Señor sabemos por las señales y profecías cuando está cerca. Cada vez que se fija un tiempo definido para la Segunda Venida Satanás se regocija, porque cuando ese tiempo pasa, inspira a sus agentes para burlarse de todas las profecías de la Biblia. Los que siguen haciendo predicciones para el regreso de Cristo eventualmente predicarán una fecha demasiado lejos en el futuro y muchos de sus seguidores no estarán preparados para el Segundo Advenimiento de Cristo.

Por el contrario, hemos de ser “semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame,” le abran en seguida. “Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles.” Luc. 12:36 -37.

 

 

Profecía no cumplida

 

A pesar de que estamos en el umbral de la eternidad todavía hay algunas señales que deben cumplirse antes de que Cristo venga a llevar a su pueblo para estar con él. La más importante de éstas se encuentra en Mateo 24:14: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” Esto no ha ocurrido todavía en nuestra generación.

Predicamos el Evangelio para que Dios pueda juzgar. Cuando todo el mundo haya escuchado el Evangelio Dios puede examinar su caso en el juicio y dar su decisión final. Entonces Cristo puede venir para llevar consigo a los que pasen el juicio de Dios. Pedro escribió que la gente “darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los que ahora están muertos, para que sean juzgados según los hombres en cuanto al cuerpo, pero que viven según Dios en lo que se refiere al espíritu.”1 Ped. 4:5-6, Versión Inglés NIV.

En nuestros días la hora del juicio de Dios ha llegado. El mismo mensajero celestial que anunció el mensaje de Apocalipsis 14:6-7 destacó nuestra necesidad de adorar al Creador en el momento de la crisis final. Es seguido por otro mensajero que anuncia la caída de la religión del hombre. Y un tercer mensajero advierte que la adoración de la bestia y de imagen resultará en pérdida eterna. Una crisis final en cuanto a la adoración está justamente delante de nosotros.

Hasta que esta crisis en cuanto a la adoración madure y el “falso profeta” de Apocalipsis cree una imagen a la bestia romana, Cristo no vendrá (Apoc. 13). Juan sigue demostrando que al final de la crisis acerca de la adoración, Dios derramará su ira en la forma de siete últimas plagas sobre los que adoran a la bestia ya su imagen. Daniel predijo un “tiempo de angustia,” justo antes de la resurrección del pueblo de Dios (Dan. 12:1-2). Estos dos eventos – la crisis acerca de la adoración y las últimas siete plagas – todavía no han ocurrido.

Hoy en 2011, la iglesia está durmiendo en el letargo Laodicense. El Evangelio no será predicado en todo el mundo por santos dormidos. Hoy en día un falso evangelio circunvala el globo. Se enseña a la gente a mirar dentro de sí mismos por una justicia que Dios acepte en el juicio. Hasta que el verdadero Evangelio sea predicado, el Evangelio que apunta a la vida justa que Cristo vivió y a la muerte expiatoria que murió hace 2000 años, el final no vendrá.

Quiera Dios que antes del 21 de Octubre de 2011, el pueblo de Dios escuche el llamado: “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.” Isa. 60:1-3.

 

 

 

Cómo ayudar
a los oyentes de Family Radio

 

 

Los que creen en las predicciones de Harold Camping de seguro van a estar decepcionados de nuevo el 21 de octubre de 2011. Muchos de ellos desean sinceramente el regreso de su Señor. Esto es encomiable. Esto es cristiano. Family Radio cuenta con más de 50 estaciones en los Estados Unidos y además tiene emisoras de onda corta y algunos canales internacionales. Su explicación del evento del 21 de mayo 2011, es que la puerta de la misericordia se cerró al mundo – que el predicho juicio de Dios fue un terremoto espiritual en lugar de un rapto físico de la tierra. Esta es la manera en que su sitio web lo explica:

“Así hemos aprendido que, excepto por una comprensión un tanto diferente de las palabras “terremoto” y “rapto” o “arrebatamiento” ninguna otra enseñanza anterior nuestra sobre el Día del Juicio o el fin del mundo ha cambiado. La línea de tiempo, la certeza de ella, las pruebas, y las señales son todas exactamente las mismas. Ninguna otra enseñanza anterior ha sido cambiada o modificada. De hecho, el 21 de Mayo Cristo en verdad vino espiritualmente a poner a todos los no salvados de todo el mundo en juicio. Pero ese juicio universal no se ve físicamente hasta el último día del período de juicio de cinco meses, el 21 de Octubre de 2011.

“Por lo tanto podemos estar seguros de que todo el mundo, con la excepción de aquellos que son actualmente salvos (los elegidos), están bajo el juicio de Dios y serán aniquilados junto con todo el mundo físico el 21 de Octubre de 2011, en el último día del presente período de cinco meses. En ese día los verdaderos creyentes (los elegidos) serán raptados. Debemos recordar que sólo Dios sabe quienes son sus escogidos, los que él salvó antes del 21 de Mayo.” ¿Qué pasó el 21 de Mayo? http://www.familyradio.com/x/ whathappened.html

Ellos creen que la “tribulación”, predicha por Jesús se llevó a cabo desde el 21 de Mayo de 1988 hasta el 21 de Mayo de 2011 (23 años tomados de Daniel 8:14); que los cinco meses que se mencionan en Apocalipsis 9 van desde el 21 de Mayo hasta el 21 de Octubre de 2011 (153 días según el número de peces capturados en Juan 21), y que el 21 de Octubre de 2011, será la Segunda Venida de Cristo y el fin del mundo.

Cuando pase este día, en lugar de señalarles sus errores, señalémosles las verdades que se han visto obligados a adoptar:

1. El rapto de la iglesia no tiene lugar antes de la Segunda Venida de Cristo.

2. Dios decidirá los casos de toda la humanidad en un juicio celestial antes de la Segunda Venida de Cristo.

3. La puerta de la misericordia de la salvación aún no se ha cerrado (como la del arca de Noé), aunque se va a cerrar un corto tiempo antes de la Segunda Venida de Cristo.

Dígales que fijen sus ojos en Cristo mientras él ministra para ellos ahora en el Lugar Santísimo del cielo (Heb. 8:1-2; 12:2). Dígales que Jesús está allí juzgando “a vivos y muertos” (Hech. 10:42; 2 Tim. 4:1;. 1 Ped. 4:5.). Dígales que de aquí “aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará.” Heb. 10:37. Y anímelos con que la profecía Bíblica da una señal en lugar de una hora para la Segunda Venida de Cristo. Dígales que esta señal fue dada por Cristo en Mateo 24:14:

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

 

 

Cartas

 

 

Usted escribe en el Pregonero de Justicia de Julio-Septiembre [vol. 8 # 3], que acabo de recibir que: “En su An American Translation el traductor bíblico Luterano William F. Beck traduce la palabra griega dikaiow (justificar) como “hacer justo” en lugar de “declarar justo.”

¿Ha leído usted la edición tercera o cuarta de Beck de su An American Translation de la Biblia publicada por Christian News? Nota: “declarado justo” en Romanos 3:20, 26 y 28. La nota al pie en el AAT de Romanos 3:20 dice: “‘Justo’ [‘Justificar’] es un término judicial. Dios que nos da la justicia de Cristo (3:23-24, 28; 04:05; Fil. 3:9), como un juez nos declara justos y por su veredicto nos hace justos delante de él.”

¿Pregonero de Justicia encuentra esto objetable?

Christian News ha repasado decenas de traducciones de la Biblia durante los últimos 50 años. No existe una traducción más doctrinal y textualmente precisa de la Biblia que la del AAT de Beck. Es una lástima que la mayoría de los críticos ni siquiera la leen. Léala por usted mismo. Aún no he encontrado un pastor o laico que haya leído el AAT y diga que la RSV, ESV, NIV, RV, etc. sean mejores y más precisas.

Herman Otten, editor, Christian News

Missouri, EE.UU.

Estimado Pastor Otten: Gracias por actualizarnos. No encontramos estas declaraciones revisadas inaceptables, sino más bien apreciamos su claridad. La frase “delante de él” ubica exactamente donde se encuentra la justicia por la cual somos justificados. Como dijo John Bunyan: “¡Este es uno de los mayores misterios del mundo, que una justicia que se encuentra en una persona en el cielo me justifica a mí, un pecador, en la tierra!” RAM Editor

Su artículo en Pregonero de Justicia titulado “Torciendo la Palabra” (Julio- Septiembre 2010, Volumen 8, número 3), punto 3, sobre la regeneración, en la página 8 dice la palabra “Regeneración” y luego pregunta: “¿Es posible el nuevo nacimiento aparte de la fe en Jesús?” A continuación usted cita de mi libro God’s Awesome Grace, como dando la impresión de que creo que es posible tener el nuevo nacimiento aparte de la fe en Jesús. Esto es engañoso. Yo no he dicho que es posible el nuevo nacimiento aparte de la fe, pero la forma en que usted me cita, lo hace parecer así. Creo que la fe es la evidencia y resultado de la regeneración así como el movimiento y el sonido de las hojas de los árboles son la evidencia de que el viento sopla sobre ellos (Juan 3:8)...

Usted me cita diciendo, “El renacimiento tiene lugar antes de que el pecador desee tomar una decisión consciente de recibir a Jesús...” y “...la regeneración de una persona no depende de su decisión de creer.” Si me hubiera citado correctamente de la página 32 de God’s Awesome Grace, hubiera citado mi frase entera. Dije: “Por lo tanto, el renacimiento tiene lugar antes de que el pecador desee tomar una decisión consciente de recibir a Jesús y [el renacimiento] le habilita recibir a Cristo.” Esto es monergismo. Continué diciendo en el siguiente párrafo (que usted no citó), “Jesús Vol. 9, Núm. 2 5

enseñó a Nicodemo que el renacimiento o regeneración es algo que sólo Dios puede hacer por él y en él... Una vez hecho esto, la voluntad regenerada del pecador es atraída irresistiblemente a buscar a Dios a través de su Hijo, Jesús.” págs. 32-33. El llamado eficaz de Dios es el deseo irresistible de tomar una decisión consciente para recibir a Cristo, pero es necesario tener vida (regeneración) primero y fe en Jesús que lo acompañen para ser eficazmente llamado por Dios.

En su segunda cita de mi libro, “... la regeneración de una persona no depende de su decisión de creer,” supongo que usted se refiere a su pregunta, “¿Es posible el nuevo nacimiento aparte de la fe en Jesús?” Lo que quise decir allí es que una persona no tiene que creer para ser regenerada. Es al revés. Ésta debe ser regenerada para poder creer. En el “Ordo Salutis”, es decir, en el orden de la salvación, creo que la regeneración precede inmediatamente a la fe. La regeneración debe ocurrir justo antes de la fe... “...El Espíritu Santo nos regenera y entonces nos convierte por medio del obrar en nuestros corazones la fe salvadora para que seamos justificados (es decir, nos coloca en armonía con Dios).” pág. 64.

Le agradecería una retractación por escrito en la próxima edición de la revista Pregonero de Justicia...

Bennett Broadway

El Cajon, California, EE.UU.

Estimado hermano Bennett:

Gracias por su pronta respuesta a nuestro número sobre “Grandes palabras de las Escrituras.” Una vez más usted enumera su posición de que la regeneración precede a la fe. Esa no es nuestra posición. Creemos que el apóstol Pablo en Efesios 1:13-14 dice claramente el orden de la salvación: “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia...” Primero viene el escuchar el Evangelio, luego viene la fe, y entonces viene la regeneración por el Espíritu Santo. El Evangelio es el poder de Dios, que estimula la fe. La fe nos acredita toda la justicia de Cristo. Sólo entonces se nos da el Espíritu de Dios para regenerarnos. La justificación siempre precede a la santificación.

Tal vez debería haber hecho la pregunta “¿Es posible nacer de nuevo antes de que uno crea en Jesús?” Entiendo que su respuesta sería: “Sí”. Creemos que el intento de colocar el nuevo nacimiento antes de la fe en Jesús es torcer las Escrituras. Más bien, la Escritura enseña que la justicia perfecta de Cristo debe ser primero imputada a nosotros para que Dios entonces nos dé su Espíritu regenerador (Hech. 5:32). Jesús enseñó a Nicodemo que lo que es imposible para el hombre, Dios lo hace por todos los que miran a la cruz en fe. Juan 3:16 no fue una idea de último momento – fue la clave para recibir el Espíritu regenerador. ¿Recibisteis el Espíritu por la preselección de Dios o por el oír con fe? (Véase también nuestro Pregonero V. 7 # 3, que demuestra la inconsistencia de la idea de “la gracia irresistible”).

RAM Editor

He leído con interés el Pregonero [vol. 7 # 4] ... Me alegra leer que usted cree que en Daniel 9:24-27 es el Mesías prometido el que confirma el pacto, en vez del anticristo como comúnmente se enseña. ¿Significa eso que usted cree, como yo, que Daniel 9:24-27 se cumplió en la encarnación y la posterior destrucción de Jerusalén en el año 67-70 – y, por tanto, no hay lapso en las 70 [semanas de] años?Pregonero de Justica 6

Aunque estoy de acuerdo en la mayoría de sus puntos mencionados en el “Acuerdo escatológico pre-milenial” debo cuestionar... [algunas] cosas en relación con el regreso de Cristo...

Sus palabras en la página 25 son confusas: “Al ser resucitados y trasladados al cielo, los justos comienzan su reinado milenario con Cristo (Apoc. 20:4-6).” Esta afirmación parece decir que el reino milenario será en el cielo, no en la tierra... En ninguna parte la Biblia dice que los creyentes raptados son llevados al cielo... Así que me he quedado en duda sobre lo que usted cree. ¿Cree o no que el reino milenario es un reino terrenal? En segundo lugar, ¿cree usted en una segunda venida de un viaje o de dos?

Robert L Kramer, autor en Pregonero v. 8, # 2 y editor de Second Thoughts.

Sinking Spring, Pennsylvania, EE.UU.

Estimado Pastor Kramer:

En el mismo número de Pregonero de Justicia en Español (vol. 7, #4) se encuentra una declaración más extensa sobre Daniel 9:24-27. Allí mostramos que el Mesías tomó el lugar de Israel y en su lugar cumplió lo que Dios le pidió llevar a cabo en las 70 semanas de años (490 años). Jesús hizo expiación por el pecado, trajo la justicia perdurable, y ungió al lugar santísimo del santuario celestial antes de la conclusión del período de esta profecía. Creemos que no hay ningún lapso en la profecía, y por eso los seis requisitos mencionados en el verso 24 fueron cumplidos antes del momento en que Esteban fue apedreado y el Evangelio fue a los gentiles.

La destrucción de Jerusalén en el año 70 DC cumple las palabras: “un Príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario.” En Mateo 22:7, Jesús predijo que sus tropas harían esto.

Cuando el versículo 26 dice: “y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones,” entendemos que quiere decir que Jerusalén y su templo nunca más volverían a tener significado profético después del año 70.

En el versículo 27 la semana setenta de la profecía se divide en el centro con la cruz de Cristo. Tres años y medio de ministerio personal de Jesús por Israel precedieron a la cruz y tres años y medio del ministerio apostólico por Israel siguieron a la cruz. Fue entonces cuando el Sanedrín oficialmente selló su destino con el apedreamiento de Esteban.

En cuanto a nuestra comprensión del milenio usted ha entendido correctamente nuestro pensamiento. Creemos que el reino milenario se efectúa en el cielo, no en la tierra. Como este número actual explica, creemos que ser “arrebatados” para recibir al Señor en el aire es seguido por la traslación a los lugares celestiales. Como Enoc, Elías y Moisés, seremos llevados a vivir y reinar con Cristo en el cielo. Permanecemos allí en la Nueva Jerusalén con el árbol de la vida hasta que la ciudad santa desciende a la tierra al final del milenio. En Juan 17:24 Jesús oró que después de ser santificados, sus discípulos serían luego llevados a estar con él en el cielo. Es allí en el paraíso, donde nuestro Padre, nuestra esperanza y nuestra herencia están (2 Cor. 12:4; Apoc. 2:7; Col. 1:5; 1 Pedro 1:4). En el cielo tenemos “una mejor y perdurable herencia.” Heb.10: 34. and an enduring substance.” Heb.10:34

RAM, Editor

 

Recientemente encontré algunos ejemplares antiguos de su revista de la década de 1970 cuya lectura estoy disfrutando mucho. Sus artículos sobre la ley, la justificación, el pecado y el evangelio realmente me han dado una mayor comprensión sobre estos temas... Quiero preguntarles si me permiten copiar algunos de los artículos para dar a conocer a otros que también ganarían una mayor comprensión de los mismos.

Sra. H. M.,

ZIMBABWE

Ahora entiendo por qué usted envía gratuitamente su propaganda. Es para que ustedes puedan engañar y distraer. El Señor Jesucristo es suficiente para que todo hombre se SALVE, pues esto es la voluntad de Dios. 1 Tim. 2:3-6. ¡La palabra “todos” quiere decir TODOS!

T. H., pastor de una Iglesia de la Comunidad,

Pennsylvania, EE.UU.

Hemos disfrutado y beneficiado mucho de su publicación. Creemos que es muy necesaria en nuestros días. El número sobre la inmortalidad fue excelente. Por favor, envíenos 5 ejemplares de este número.

P. y H. L.,

Washington, EE.UU.

Esta mañana estaba hablando del tormento eterno y la inmortalidad del alma con un vecino... Cuando fui a mi buzón de correo en camino a casa, allí estaba su envío [Pregonero V. 8 #2]. Creo que fue un acto del Señor porque estaba desanimado con la reacción de mi vecino...

Me he preguntado por más de cincuenta años, ¿de dónde el “cristianismo” ortodoxo sacó la doctrina de la inmortalidad del alma, cuando las Escrituras claramente dicen que sólo el Todopoderoso tiene inmortalidad (1 Timoteo 6:16) y que el alma que pecare, esa morirá (Ezequiel 18:4, 20). Génesis 3:22, 24 dice: “Y dijo Jehová Dios: ‘He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal, ahora pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.’.. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.” Además, ¿cómo podría la vida eterna ser una dádiva (Romanos 6:23), si una persona ya la tiene?

...El “cristianismo” desarrolló la doctrina más horrible del tormento eterno. Si el alma perdida es inmortal entonces, evidentemente, tendrá que sufrir por la eternidad. Cuando he preguntado a pastores si creen en el tormento eterno, algunos de ellos han respondido afirmativamente con regocijo en sus voces y cuando he tratado de convencerlos de lo contrario se han enfadado. Esto es casi incomprensible para mí siendo que el Todopoderoso mismo dice que no se complace en la muerte del impío (Ezequiel 33:11).Vol. 9, Núm. 2 29

Hace un tiempo en una iglesia que estaba asistiendo estaban teniendo una serie acerca de los cultos y una de las “pruebas” que daban para probar que un determinado grupo no era “cristiano” era que no creía en el “tormento eterno.” El concepto de tormento eterno es diametralmente opuesto a lo que probablemente es el texto más conocido en las Escrituras: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” ¿Cómo puede alguien creer que Dios es amor (1 Juan 4:7-16) y al mismo tiempo, creer en esa horrible doctrina?...

La parábola del hombre rico y Lázaro (Lucas 16:19-31) no era una discusión de lo que pasa cuando uno muere. El Salvador estaba usando el común falso concepto del infierno para comunicar el punto clave de que si las personas no escuchaban a Moisés y a los profetas no se convencerían, incluso, si una persona se levantara de entre los muertos para decírselos. Creer que esta parábola era una descripción real de lo que ocurre cuando una persona muere sería ridículo – como lo sería tener comunicación entre las personas que estuvieron en el “infierno” con las del cielo.

...Mateo 3:12 menciona un fuego inextinguible. Todo lo que esto quiere decir es que no se puede apagar hasta que lo que se está ardiendo sea quemado. Hebreos 12:29 dice que “nuestro Dios es fuego consumidor” que significa un fuego que quema por completo, para aniquilar. Los pecadores son aniquilados por la presencia de Elohim. Son los justos, no los impíos, los que viven con el fuego consumidor. Isaías 33:12-16... Judas 7 dice que Sodoma y Gomorra sufrieron el castigo del fuego eterno. ¿Siguen ardiendo? Por supuesto que no.

[En] Apocalipsis 20... Al lago de fuego se le llama la muerte segunda (v. 14 y 21:18).

Un gran número de personas [son] seguidores del “Salvador,” porque no quieren quemarse para siempre en el “infierno” cuando el verdadero motivo por el que una persona se debe convertir en seguidor del Salvador debe ser por haber visto una revelación del amor de Elohim. Elohim no busca la comunión de quienes tienen miedo de él. Eso sería una forma de fuerza y el amor verdadero no se puede forzar...

“El hombre necio no sabe, Y el insensato no entiende esto. Cuando brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, es para ser destruidos eternamente.” Salmo 92:6-7.

Debido a la doctrina del tormento eterno Satanás ha tenido mucho éxito en inculcar en la gente un concepto negativo del Padre Celestial.

W. K. B.,

Nueva York, EE.UU.

He recibido su revista, Pregonero de Justicia, que aprecio mucho y agradezco, ¡y mire que hay literatura! me refiero, concretamente, a la revista que trata sobre la doctrina de Henry Newman.

Como pastor anglicano que soy, me gustaría usar el contenido de la misma..., para exponer temas anglicanos que estamos escribiendo y comentando en tertulia en los medios de comunicación de la IERE (Iglesia Española Reformada Episcopal)...Pregonero de Justica 30

Me da vergüenza reconocerlo, pero desconocía la doctrina de la “justificación eficaz.” De esta manera, estudiándola y exponiéndola, me obligo a conocerla y la difundo.

T. R. B., Pastor, Iglesia Española Reformada Episcopal

Pontevedra, ESPAÑA

Es con gran interés que aprendimos por medio de su revista como el Papa está tratando de recapturar a Inglaterra haciéndola regresar a sus raises originales Católicas [Pregonero v. 8 #1].

E. M., Profesor de Inglés

Mbeya, TANZANIA

Llamó mi atención el artículo sobre John Henry Newman [Vol. 8 #1]. ¿Cómo es posible que un Protestante que conoce la ineficacia y prohibición en toda la Palabra de Dios de adorar a los ídolos se convierta en Católico? En su artículo se explica que para declarar a un Católico como “Santo” éste debe pasar por tres etapas: venerable, beato y luego “santo.”

Acá en mi país la mayoría de las personas veneran a la llamada “Virgen de Cobre” y esta creencia se ha mezclado con la santería. Usted va por las calles de mi país y ve a personas vestidas de blanco. Son los llamados “santos,” personas que para llegar a esa condición pagan una gran cantidad de dinero. Si usted camina por las calles de mi país también podrá observar estanquillos donde se venden collares para brujos, todo tipo de ídolos, en fin, todo lo que un santero necesita. Sin embargo no encontrará una librería cristiana. Para obtener una Biblia debe ser a través de donaciones realizadas en las iglesias. Si usted camina por las calles con una Biblia en la mano las personas lo miran como a un extraterrestre y nos llaman “fanáticos religiosos.” Esas personas dicen que nosotros no veneremos a la “virgencita” que es “la madre de Dios.”

Acá en mi país muchos ven como una traición a la patria el profesar la fe cristiana, [es] herencia del antiguo campo socialista; sin embargo, ven como algo normal ir con el santo a “despejarse” o participar en los llamados “bembés” donde las personas que allí participan son poseídos por “espíritus de adivinación de antepasados.”

E. R. M.,

Santiago, CUBA

Deseo seguir recibiendo el Pregonero de Justicia porque el contenido es muy orientador de la Biblia que tiene mucho interés, donde se aclara verdades que ayudan al desarrollo espiritual vislumbrando con más claridad el mensaje que Dios quiere que sus hijos conozcan...

He leído el Apocalipsis, algunos como el capítulo 20 que lo estoy leyendo y comprendiéndolo mas a través del material explicativo y las citas Bíblicas.

M. D. V.,

Holguín, CUBAVol. 9, Núm. 2 31

Al iniciar este nuevo año hemos hecho votos a Dios de buscar consagrar nuestras vidas a Él y retomar ministerios que habíamos dejado por habernos enredado en los negocios de este mundo. Es por ello que, olvidando ciertamente lo que queda atrás buscamos extendernos a lo que está delante y cumplir con el llamado de predicar el evangelio y buscar ser perfeccionados en su Palabra para ser útiles al Señor en medio de su pueblo y luz en este mundo.

Vivimos los días postreros y la venida del Señor está muy cerca, por lo que debemos con mayor energía seguir recibiendo su apoyo con material cristiano para la edificación del pueblo de Dios y para alcanzar a los no salvados con el santo evangelio.

M. A. O. L., Pastor Evangélico

Falcón, VENEZUELA

 

 

 

 


Júzgame, Oh Dios

 

      Tú lo has visto, oh Jehová; no calles; Señor, no te alejes de mí. Muévete y despierta para hacerme justicia, Dios mío y Señor mío, para defender mi causa. Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío, y no se alegren de mí: No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra! No digan: ¡Lo hemos devorado! Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran. Salmos 35:22-26.

      Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; Líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo. Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo? Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, y a tus moradas. Salmos 43:1-3.






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